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¿Quién se esconde detrás de Bueno Bonito BaratO?

10 cosas sobre mí


Una de mis mayores pasiones es dormir. "Siesta en Pen y Fan" el pico más alto del sur de Gales
Ha llegado el momento de que me presente. Tras dos años escribiendo en el blog de viajes Bueno Bonito BaratO, creo que ya era hora.

Soy tímida e intento reservar mi espacio personal. Tras un año os enseñé mi cara en el blog y para el segundo aniversario os enseño un poco de mi ser.

Aquí diez cosas sobre mí:

¿Cómo os llamáis? Soy solo una persona


Muchos son los que se han dirigido a mi pensando que soy más de una persona, Sarah Y Richards. Pero en realidad soy solo una, me llamo Sarah -por la canción "Sarah" de Bob Dylan y porque mi nombre suena casi igual en francés, español e inglés-.

 


Me casé en Estados Unidos y allí solo dejan tener un apellido, por lo que decidimos unir los dos en uno Yáñez-Richards. Pero como es muy largo lo acorté a: Sarah Y. Richards.

Además, en inglés la i griega suena igual que ¿por qué? (Why?). Por lo que cada vez que leo mi firma Sarah Y. (why) Richards, me contesto a mí misa, pues porque me casé con Richards.... en fin, seguramente esto no os haga tanta gracia como a mí, pero es una tontería que me hace reír como una niña pequeña frente a la pantalla del ordenador.


¿De dónde eres? Soy ciudadana del mundo


Tengo la nacionalidad francesa (por mi madre) y la española (por mi padre), pero nací en Ginebra, Suiza. Aunque Madrid fue la ciudad que me vio crecer.

A los 21 empaqueté todas mis pertenecías en una maleta de 20 kilos y me fui a vivir a Toronto, Canadá.

Desde allí emprendí un gran viaje, crucé América – desde la Ciudad de Guatemala hasta Buenos Aires- en autobús y lancha.

Por lo que me considero como un puzle, tengo pedacitos de todos los lados.


Historias viajeras para no dormir

Los sitios más terroríficos en los que he dormido




Los hoteles y los hostales siempre han sido un buen escenario para las películas de terror, la primera que me viene a la mente es Psycho de Alfred Hitchcock o la última temporada de American Horror Story, al igual que los cámpines “Martes 13” o las escuelas, sobre todo de noche, “El orfanato”.

Hoy no haré un homenaje a las películas de horror, todo lo contrario, me basaré en hechos reales y contaré las noches que más miedo o asco he pasado viajando. Tengo mucho material ya que viví 9 meses en un hostal, otros 9 en una escuela-orfanato en medio de la selva –en la que los monos aulladores me servían de despertador- y me he hospedado en cintos de hoteles de más de 33 países.

 Niños que gritan tu nombre en medio de la noche


Cuando trabajaba para la ONG Casa Guatemala, muchas eran las noches en las que tenía que dormir al lado del dormitorio de las niñas que tenía a cargo. Allí las cucarachas, los mosquitos y algún alacrán eran mis compañeros de habitación y mi única protección era la mosquitera.

En medio de la noche oí que una de las niñas me llamaba, por lo que con linterna en mano me levanté en busca de la quién era, pululé entre las literas de los dormitorios intentado no alumbrar a las bellas durmientes. Tras un buen rato localicé la llamada, era Vilma, me senté al borde de su cama y le pregunté qué quería, pero no obtuve respuesta, le tomé la temperatura para ver si estaba enferma –mientras tanto podía notar los insectos moverse cerca de mis pies, nunca me acostumbre del todo a ellos- y cuando estaba lista para irme de nuevo a la cama, Vilma me nombró de nuevo y en ese momento se le pusieron los ojos en blanco, fue un segundo pero yo me quedé aterrorizada, luego murmuró algo, se dio media vuelta y se volvió a dormir profundamente.

10 cosas prohibidas que he hecho viajando

Confesiones de una viajera


Soy culpable, me he saltado la ley en varios países. Sé que detrás de cada regla hay un porqué, pero en muchas ocasiones la razón de ser de estas leyes es la de sacarles los cuartos a los turistas o simplemente son reglas estúpidas....Aquí mi confesión escrita:

1. Saltar en el Machu Picchu



Soy muy saltarina, siempre estoy dando brincos, ya sea viajando, para esquivar charcos o para salir de la monotonía del día a día. Pues me encanta la sensación de “volar” por unos segundos.

Y como no, quería inmortalizar mi visita al este mágico templo Inca con un súper salto, por lo que empecé a pegar saltos delante de la cámara (capturar el salto perfecto requiere muchas tomas). De repente, salió un guardia de seguridad de la nada y nos dijo: “!Está prohibido saltar aquí¡”,como nos quedamos con cara perpleja (pues estábamos saltando en una explanada y no encima de las ruinas) supuso que no entendíamos español y nos grito “NO JUMPING¡¡¡”. Pasamos de discutir con la autoridad, por lo que nos fuimos ... a otro lugar a pegar saltos, pero esta vez con más ganas.

39 sellos en mi pasaporte




Hoy han mutilado mi pasaporte, le han cortado una esquina “Pero me lo puedo quedar ¿Verdad?” pregunté al ver el sacrificio “Sí, sí no te preocupes” me contestó la guillotinadora.

Cómo hacer que un ladrón te devuelva lo robado


Las aventuras de la Isla del Sol, a veces viajar barato sale caro




Buscando un sitio barato donde pasar la noche en Copacabana, Bolivia, mi marido y yo esperamos  más de cuarenta minutos, con una pareja de suizos, al responsable del hospedaje. Cuando este llegó, no contento de haberse despertado de la siesta, nos enseñó las roñosas habitaciones, con las que nos quedamos tras regatear por un pequeño descuento por ser un “grupo”, pues él no sabía que nos acabábamos de conocer.