Confesiones de una viajera
Soy culpable, me
he saltado la ley en varios países. Sé que detrás de cada regla hay un porqué, pero en muchas ocasiones la razón de ser de estas leyes es la de sacarles
los cuartos a los turistas o simplemente son reglas
estúpidas....Aquí mi confesión escrita:
1. Saltar en el Machu Picchu
Soy muy saltarina, siempre estoy dando
brincos, ya sea viajando, para esquivar charcos o para salir de la
monotonía del día a día. Pues me encanta la sensación de
“volar” por unos segundos.
Y como no, quería
inmortalizar mi visita al este mágico templo Inca
con un súper salto, por lo que empecé a pegar saltos delante de
la cámara (capturar el salto perfecto requiere muchas tomas). De repente, salió un guardia de seguridad de la nada y nos dijo: “!Está prohibido
saltar aquí¡”,como nos quedamos con cara perpleja (pues
estábamos saltando en una explanada y no encima de las ruinas) supuso que no entendíamos español y nos grito “NO
JUMPING¡¡¡”. Pasamos de discutir con la autoridad, por lo que nos fuimos ... a otro lugar a pegar
saltos, pero esta vez con más ganas.
