Los sitios más terroríficos en los que he dormido
Los hoteles y los hostales siempre han sido un buen escenario para las
películas de terror, la primera que me viene a la mente es Psycho de Alfred
Hitchcock o la última temporada de American Horror Story, al igual que los
cámpines “Martes 13” o las escuelas, sobre todo de noche, “El orfanato”.
Hoy no haré un homenaje a las películas de horror, todo lo contrario, me
basaré en hechos reales y contaré las noches que más miedo o asco he pasado
viajando. Tengo mucho material ya que viví 9 meses en un hostal, otros 9 en una escuela-orfanato en medio de la
selva –en la que los monos aulladores me servían de despertador- y me he
hospedado en cintos de hoteles de más de 33 países.
Niños que gritan tu nombre en medio de la noche
Cuando trabajaba para la ONG Casa Guatemala, muchas eran las noches en las
que tenía que dormir al lado del dormitorio de las niñas que tenía a cargo.
Allí las cucarachas, los mosquitos y algún alacrán eran mis compañeros de
habitación y mi única protección era la mosquitera.
En medio de la noche oí que una de las niñas me llamaba, por lo que con
linterna en mano me levanté en busca de la quién era, pululé entre las literas de los dormitorios
intentado no alumbrar a las bellas durmientes. Tras un buen rato localicé la llamada,
era Vilma, me senté al borde de su cama y le pregunté qué quería, pero no
obtuve respuesta, le tomé la temperatura para ver si estaba enferma –mientras
tanto podía notar los insectos moverse cerca de mis pies, nunca me acostumbre
del todo a ellos- y cuando estaba lista para irme de nuevo a la cama, Vilma me nombró de nuevo y en ese momento se le
pusieron los ojos en blanco, fue un segundo pero yo me quedé aterrorizada, luego
murmuró algo, se dio media vuelta y se volvió a
dormir profundamente.






