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Epitafio a las vacaciones

5 cosas que traumatizan al volver a la rutina




Mitad de septiembre, los niños ya están en el cole y los adultos trabajando y/o buscando trabajo,¡Las vacaciones se han terminado¡. Y con el fin de estas viene la depresión posvacacional.

No hace ni una semana que estoy de vuelta y estas son las cosas que más me irritan de la vuelta a la rutina:


1.       La alarma del despertador



En el momento en el que suena el despertador, uno se da cuenta de que las vacaciones se han acabado. Ya no se le puede dar a “10 minutos más” y darse la vuelta acurrucándose en la almohada. Pero lo peor de todo, es que uno sabe que hoy no ira a la playa, ni a la montaña, ni a ningún museo….que va, hoy toca ir a trabajar, y la sarna sin ganas pica más.

10 consejos para viajar en pareja y no romper en el intento

Lo que el viaje ha unido que no lo separa nadie



Cuando me preguntan“¿Y cuánto tiempo llevabas con tu chico antes de casarte?”, siempre contesto “Tres continentes y veintitrés países”. Viajar es un reto para toda pareja, puede tanto unirla más como separarla, pues hay que estar tanto para lo bueno: disfrutar de lugares insólitos, tumbarse en la playa, degustar exquisiteces... como para lo malo: perderse, que te estafen, soportar temperaturas extremas. En la salud, como en la enfermedad, ¡créeme!, una intoxicación alimentaria y solo un cuarto de baño no es plato de buen gusto, ni nada sexy. En la riqueza, en Bolívia vivimos con $ 5 dolares diarios como reyes, como en la pobreza, teníamos el mismo presupuesto en nuestro viajes a París y Roma. En fin, en un viaje se pasan las 24 horas del día en pareja y las emociones son más intensas, pero lo que el viaje ha unido no lo separa nadie.

Aquí algunos consejos para viajar en pareja y que el destino final no sea el divorcio:


1 Más diálogo y menos teléfono


Que hayáis pasado todo el día en pareja no os da carta blanca para sumergiros plenamente en vuestros teléfono cada vez que tengáis wi-fi, pues lo más seguro es que estéis en un lugar en el que no volveréis a estar en mucho tiempo, disfrutar de las vistas, de la comida, de vuestra pareja y no de la conexión Internet. Nosotros ponemos reglas, por ejemplo esperamos al momento del café, después de comer, para pedir el wi-fi en un restaurante.