Dos años vividos pero no cotizados
Esta mañana fui por
primera vez al INEM (Instituto Nacional de
Empleo). Cuando llegó mi turno me senté enfrente de una señora,
que en vez de mirarme a la cara prefería leer mi información en la
pantalla de su ordenador. Enter, tecleaba e iba sumando
mi vida laboral en voz alta, más cinco, Enter, más siete....
y de repente en más Enter, se giró y me miró fijamente por
primera vez, “¡No has trabajado ni en 2011,ni en 2012¡”
dijo con cara de desprecio “No, no he cotizado en esos años”
respondí con la poca dignidad que me había dejado.
Cómo le explico a la
mujer y a su calculadora que durante esos años viví viajando,
aprendí un idioma, atravesé América de Norte a Sur, trabajé cientos de horas a cambio de alojamiento y otras miles sin ánimo de
lucro, para ONGs:
como profesora en barrios marginales, dando charlas de medio ambiente
en colegios, como orientadora en un orfanato....mucho trabajo, mucho
sudor, valiosas sonrisas,pero ningún día cotizado.
Cómo le explico a esa
señora, que presupone que me he pasado dos años sentada en un sofá
viendo televisión, que es ahora que cotizo cuando más hago nada,
pues mi jornada laboral exprime de tal modo el cerebro y el cuerpo
que sólo me queda energía para ver series de series.
Cómo le explico yo a
esa señora que esos dos años marcaron mi vida, pues viví al máximo
cada día, de tal forma que son el fruto de este blog que hoy cumple
un año.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.