Érase una vez una mochila pegada a un hombre.
El macuto es el elemento clave del
mochilero. Con el paso de los kilómetros recorridos, la relación
con el equipaje se convierte en amor-odio. Pues el equipaje
representa a la vez tus posesiones más valiosas, pero también un
lastre que arrastras por todas partes, que pesa mucho y que tienes
que vigilar a todas horas.
La primer regla de oro es llevar lo
imprescindible, y si no sabes que es lo imprescindible, a lo
largo del viaje lo descubrirás, pues poco a poco cansado por el peso lo iras vaciando. La segunda es nuca lleves todo en
un sólo bulto, sino añadir una mochilas y/o un bolsos pequeño,
así si te roban siempre te quedará alguna pieza de identificación
y algo de dinero.
¿Qué llevar a cuestas?
1. Cinturón riñonera y bolsas
herméticas.Tu pasaporte y tarjetas de crédito se convertirán
en tu tesoro, pues sin ellos estarás perdido. Los tendrás que
proteger y esconder en una riñonera interior, no es la prenda que
más estilice, pero te ayudará a llevar contigo siempre tu
documentación. Además tendrás que envolver esta en un Zip Bag
o bolsa hermética con cierre deslizable, pues el sudor y agua pueden
dañar tu documentación. Créeme un pasaporte
descolorido, sin estampida dorada y con sellos borrosos, no crea
buena impresión en las fronteras, y puede llevar a salas de espera
poco agradables e innecesarios interrogatorios.

