Cuando trabajaba para la
escuela orfanato de Casa Guatemala, en Río dulce, la tierra tembló.
Tres seísmos sacudieron la tierra. Pero no fue el terremoto lo que
más me asombró, sino el miedo de la gente.
El suceso se produjo
justo después de la cena, por lo que el comedor estaba en su máximo
momento de ajetreo, los niños correteaban a sus cuartos y discutían
por a quién le tocaba lavar los platos, es más yo ni me enteré de
que había vivido mi primer terremoto. Me di cuenta al oír gritar a Gladis, una de las niñas a mi cargo, ella sí que había sentido el
temblor, es más, del miedo que le entró quiso saltar por el balcón
(de un primer piso). Todas las niñas estaban ajetreadas, lloraban,
gritaban y me contaban historias que habían escuchado, incluso los
profesores me decían “Este tipo de terremotos flojitos y seguidos
los unos de los otros, son los peores”. Reunimos a las chicas y las
tranquilizamos, repasando el protocolo en caso de un terremoto mayor
“Con el jaleo que montáis yo ni me he enterado, para mi cada cena
es un terremoto” les
dije para sacarles una sonrisa,“Y recordad nada de saltar por las
ventanas”.
Tras esta experiencia me di cuenta de
lo difícil que es tener una real empatía cuando no se tiene ni idea
de qué es un desastre natural, yo habiendo crecido en Europa, no sé
lo que es un gran terremoto, un tsunami o una guerra. Desde mi casa
veo las terribles imágenes de Nepal y me acuerdo de la angustias de
esas niñas y profesores, del tremendo temor que tenían a que las
horribles historias que habían oído o vivido se volvieran a repetir,
que de un momento para otro todo desapareciera todo y después de eso
sobrevivir, superar la temporada de lluvias sin ningún techo,
conseguir un trabajo en medio de un sito en ruinas y un larguísimo etcétera que tardaría años en terminar.
Por ello desde mi más profunda
ignorancia quiero aportar mi granito de arena, y dedicar este post a
cómo se puede ayudar a las víctimas de Nepal.
1. Es mejor ayudar a ONG que este in situ
Normalmente acudimos a organizaciones
grandes internacionales, pues son las primeras que nos contactan y
las que tenemos más presentes en mente. Pero en casos como estos las
ONG locales, aunque sean más pequeñas son muy directas, además el
dinero irá directamente al centro de acción, no se “enredará”
en hilos secundarios o administrativos.
Aquí algunas ONG destacadas.
- Si donas a esta iniciativa sé a ciencia cierta que el dinero irá a las víctimas, pues conozco su fundador y sé que dará todo el dinero recaudado a Dawa Lama, el pastor de la Iglesia el Calvario Adarsha en Bhaktapur, Nepal. http://www.gofundme.com/t5cens
- Desde la Comunidad Viajera muchos miembro han recomendado los blogueros ConMochila que a su vez colaboran con Aldeas Infantiles, en su post dicen “Tenemos una amiga personal, Manuela, que trabaja en la oficina internacional y nos ha contado que “Los fondos se destinan a ayudar a las familias y niños, no sólo los que viven en nuestras aldeas, sino a todo el que se pueda alcanzar, con comida, refugio y servicios médicos. Además también se reunifica a niños con sus familias, en caso de que se hayan desorientado por el terremoto y se crean “child friendly spaces” para que los niños puedan jugar y estar durante el día y olvidarse un poco del terror que hay fuera.” Si nos seguís ya sabéis que cualquier ONG que recomendamos la hemos visitado personalmente, pero en este caso y ante tal urgencia confiamos en nuestra amiga sin dudarlo.” Aquí toda la información http://www.aldeasinfantiles.es/que-esta-pasando/noticias/emergencia-en-nepal.
- ConMochila también recomienda Sagarmatha International Foundation, una agencia de expediciones nepalí, la cual está llevando comida y tiendas de campaña a las personas necesitadas.
