Cómo hacer que un ladrón te devuelva lo robado


Las aventuras de la Isla del Sol, a veces viajar barato sale caro




Buscando un sitio barato donde pasar la noche en Copacabana, Bolivia, mi marido y yo esperamos  más de cuarenta minutos, con una pareja de suizos, al responsable del hospedaje. Cuando este llegó, no contento de haberse despertado de la siesta, nos enseñó las roñosas habitaciones, con las que nos quedamos tras regatear por un pequeño descuento por ser un “grupo”, pues él no sabía que nos acabábamos de conocer.




Para celebrar el haber conseguido alojamiento, decidimos subir la colina de la Pasión para ver la puesta de sol. Tarea ardua, debido a los muchos escalones y falta de oxigeno por la altitud, Copacabana está a 3.840 msns (metros sobre el nivel del mar) pero las vistas merecen el esfuerzo. Ni mi marido ni yo no somos grandes atletas, además yo soy una adicta a sacar fotos cada 20 metros, por lo que normalmente siempre somos los últimos en cualquier tipo de caminata, pero esta vez fue distinto, ellos eran tan malos como nosotros.


Y así brotó la amistad y la decisión de ir los cuatro juntos a Isla del Sol al día siguiente. “Hasta mañana chicos, no olvidéis que la hora es distinta aquí en relación con Perú” nos dijo John al despedirse, “Sí, sí no te preocupes” contestamos cambiando la hora de nuestros Casios mientras que ellos cambiaban la de sus coloridos Swatchs.



Toc, Toc, Toc”, “¿Sarah, Peter? ... ¿Estáis bien? … El barco va a salir en 30 minutosoímos tras la puerta de nuestra habitación,  “No te preocupes, ir yendo al puerto y nosotros os alcanzamos enseguida” dijo Peter saltando de la cama, !Nos habíamos olvidado de cambiar la hora del móvil¡. Tras meter todo bajo presión en nuestro macuto, salimos corriendo al encuentro de la lancha y de los suizos.



La lancha en la que nos subimos no habría pasado la ITV (Inspección Técnica de Vehículo), pues su motor ahumaba a todos sus turistas. Pero lo que más me sorprendió fueron su pegatinas decorativas, en las se podían leer mensajes como “Prefiero una chola (chica) conocida, que a una gringa con SIDA.


En tierra firme, los cerdos nos recibieron en la playa y los acribillamos a fotos con nuestras cámaras. Decidimos seguir el trek marcado para cruzar la isla y pasar la noche al otro lado. El recorrido por Isla del Sol es una delicia de contrastes, el marrón de la tierra árida, el azul intenso del lago Titicaca y la nieve que coronan las montañas de la Cordillera Real. Pero lo que más me gusto fue el sentirme como Indiana Jones, pues uno puede ir descubriendo restos de señales incas por el camino.



Al terminar la ruta, nos pusimos a buscar alojamiento, nos costó mucho encontrar un lugar low cost,  pero tras mucho preguntar encontramos un hotel con las amapolas más grandes que he visto en la entrada, y habitaciones separadas en la segunda planta con baño compartido en la primera. Dejamos todo y nos fuimos a cenar pizza.


!El teléfono de Sarah ha desaparecido¡” nos dijo inquieto.

Al volver a nuestros cuartos oímos a mi tocaya Sarah discutir con su chico, “Problemas de pareja” pensamos, pero a los minutos John entró preocupado a nuestro cuarto “!El teléfono de Sarah ha desaparecido¡nos dijo inquieto. Fuimos a la habitación a investigar, ahora estaba patas arriba, pero nos contaron que al llegar estaba igual de como la dejaron. Nos pusimos a investigar, los únicos sospechosos éramos Peter y yo, unos alemanes que estaban sacando fotos con sus carísimas cámaras a las estrellas y el personal del hotel. Todas las habitaciones estaban cerradas con unos candados que nos habían dado, menos la nuestra a la que pusimos nuestro propio candado ¡siempre lleva un candado propio en tu equipaje!.


Todos habíamos visto a un chico merodear por el hotel. Llamamos al responsable del hotel y le explicamos lo ocurrido, el señor indígena parecía muy sorprendido y afectado. Él hizo llamar a su hijo, era el individuo que habíamos vito previamente. Entonces el padre se quitó el cinturón y empezó a golpear al adolescente, el cual seguía negando el robo. La situación era súper desagradable, la chica suiza no paraba de llorar y nosotros le pedíamos al hombre que parase de pegar a su hijo. Entre lágrimas Sarah pido hablar con el joven a solas, y que yo ejerciera de intérprete, he de confesar que yo estaba especialmente afectada pues unas semanas antes me habían robado la cámara (de ello la mala calidad de estas fotos).


Estando los tres en la habitación, Sarah, sin parar de llorar, me hizo contarle al niño que el móvil era una herramienta clave para ella, no por la máquina, sino por ser su única forma de comunicación con su familia, de la que estaba muy lejos y echaba mucho de menos. Él seguía negando el crimen, No le diremos nada a tu padre” me hizo prometerle al joven. “Please, please” suplicaba Sarah entre lágrimas. Entonces el joven levantó el colchón, debajo de este había unos cartones que cubrían el somier, los levantó de entre ellos apareció la funda roja del teléfono (no me acuerdo con exactitud de si era una blackberry o un iphone). El ladrón había escondido el botín en la propia habitación.  


Sarah me hizo darle las gracias, al salir tuve que pedirle perdón al padre y decirle que todo había sido un mal entendido, que siempre había estado en el macuto de Sarah, pero que no lo vimos hasta ahora, “Entonces nos tenemos que disculpar con el joven” dijo John, y como intérprete oficial me disculpé en nombre del grupo, me costó muchísimo, pero lo hice.


Con esta experiencia aprendí una valiosa lección, ponerse como un energúmeno a dar voces o amenazar, método que normalmente utilizaba, en muy pocas ocasiones funciona. Mientras que  tener compasión, estar dispuesto a hablar sin discutir y tratar al otro con bondad, aun sabiendo que  no se lo merece, te abrirá más puertas y como mínimo hará reflexionar a la otra persona.

















PD: cada vez que contemplaba el precioso lago Titicaca, no podía evitar recordar este diálogo de Bart en “The Simpsons” 

"Chalmers: Now if you'll excuse me, I'm off to my vacation at lake Titicaca. [to Bart] Let's see you make a joke out of that, Mr. Smart guy. [Bart looks at Skinner to see if he can, and Skinner waves his hands "no"] "

"Chalmers: Ahora, si me disculpan, me voy a mis vacaciones en el lago Titicaca. [a Bart] Vamos a ver si puedes hacer una broma de eso, chico listo. [Bart mira a Skinner para ver si él puede, y  Skinner señala con su manos "no"] "