Una Semana Santa diferente


Las procesiones en lancha de Guatemala



Habiendo vivido en España tanto tiempo, creí haberlo visto todo en procesiones: la pasión de Sevilla, el misterio de Salamanca o el martirio de los Empalaos de Valverde de la Vera. Pero la procesión de Fronteras en Río Dulce, Guatemala, me impresionó, no por su parafernalia sino por su sencillez.

En la ONG Casa Guatemala Semana Santa es una fecha especial. Pues solo los huérfanos se quedan y eso significa que en vez de trabajar con 100 niños se trabaja con 20 ... por lo que se les puede mimar al máximo: tortitas para desayunar, yincanas todo el día y marshmallow enfrente dela hoguera antes de dormir.



A primera hora del Viernes Santo, los profesores y los niños hacen con papel maché las decoraciones del altar donde colocarán a la Virgen, una figura descascarillada de más de 30 centímetros a la que le falta una mano, y un cuadro de la Pasión de Cristo. 

A media mañana, se acerca una lancha y deja una bolsa en el muelle con repleta de camisetas, todas son moradas y tienen la foto de una estampita religiosa en el lado del corazón. Tras difundirse la noticia, niños y adultos van eufóricos al muelle a por su camiseta, tras una sesión de modelaje, cada cual se va con la suya. Allí una camiseta vale mucho, por lo que antes de que los niños se dispersen Seño Lili, la directora del centro, les recuerda que sólo los que tengan la camisa impoluta en un mes se podrán ir de excursión, una pequeña amenaza que no se cumplirá, pero servirá para que los niños cuiden sus pertenencias.

“¡Todos al muelle! Ya van a llegar” se pasan la voz de unos a otros por la explanada del orfanato y corren al recibir la marcha. “¿Y las camisetas?” dice Lili, se miran los unos a los otros y vuelven correr a por las camisetas. ¡Listos! todos colocados en el muelle, los más pequeños a la poca sombra que hay a esa hora y todos los demás bajo el ardiente sol. 


De repente van surgiendo puntos en el horizonte, a medida que se van acercando se empiezan a oír los rezos y la música, “¡Ya vienen!” dicen los niños señalando. Poco a poco se van distinguiendo las lanchas recubiertas de telas moradas y con hojas de palma a los lados. La barca que encabeza la marcha lleva en su proa un enorme Jesucristo cargando la cruz y es seguida por varias lanchas de todos los tamaños y estilos -las embarcaciones de los más ricos son blancas relucientes con techos y van casi vacías, mientras que las otras van repletas de personas que se intentan proteger del tenaz sol con paraguas y sombrillas de playa-.


Al llegar el Paso al muelle de Casa Guatemala, el cura bendice el lugar y reza, su voz resuena por los altavoces que coronan la lancha. Los niños miran curiosos a los pasajeros de las lanchas, que a su vez observan a los más pequeños. Tras unos minutos se empieza a notar el fuerte olor a gasolina que desprenden las barcas. 

Cuando el rezo termina, la barca principal, después de costosas maniobras, vuelve a encabezar la marcha y a los cinco minutos, las demás lanchas prosiguen con su procesión hasta el siguiente poblado, Brisas.


Casa Guatemala, Río Dulce, Guatemala. Contacto administracion@casaguatemala.org y heather_graham78@hotmail.com


¡Feliz





 ¿Y a ti? ¿Qué procesión ha sido la que más te ha impresionado?