10 consejos para viajar en pareja y no romper en el intento

Lo que el viaje ha unido que no lo separa nadie



Cuando me preguntan“¿Y cuánto tiempo llevabas con tu chico antes de casarte?”, siempre contesto “Tres continentes y veintitrés países”. Viajar es un reto para toda pareja, puede tanto unirla más como separarla, pues hay que estar tanto para lo bueno: disfrutar de lugares insólitos, tumbarse en la playa, degustar exquisiteces... como para lo malo: perderse, que te estafen, soportar temperaturas extremas. En la salud, como en la enfermedad, ¡créeme!, una intoxicación alimentaria y solo un cuarto de baño no es plato de buen gusto, ni nada sexy. En la riqueza, en Bolívia vivimos con $ 5 dolares diarios como reyes, como en la pobreza, teníamos el mismo presupuesto en nuestro viajes a París y Roma. En fin, en un viaje se pasan las 24 horas del día en pareja y las emociones son más intensas, pero lo que el viaje ha unido no lo separa nadie.

Aquí algunos consejos para viajar en pareja y que el destino final no sea el divorcio:


1 Más diálogo y menos teléfono


Que hayáis pasado todo el día en pareja no os da carta blanca para sumergiros plenamente en vuestros teléfono cada vez que tengáis wi-fi, pues lo más seguro es que estéis en un lugar en el que no volveréis a estar en mucho tiempo, disfrutar de las vistas, de la comida, de vuestra pareja y no de la conexión Internet. Nosotros ponemos reglas, por ejemplo esperamos al momento del café, después de comer, para pedir el wi-fi en un restaurante.


2 Compartir música


Está genial ponerle banda sonora a un viaje, pero no siempre uno puede viajar en su coche. Una buena opción es usar un divisor para auriculares, es un cable que permite enchufar dos casco a un mismo dispositivo, son ideales para ponerle música a un paisaje mientras que se viaja en bus, tren o avión. Y si hay peleas por ser el DJ, turnaros a la hora de elegir álbum.

3 Repartir tareas y responsabilidades


Este punto es imprescindible, pues si no se reparten los cometidos, cuando salga algo mal la culpa siempre será del organizador, y por otro lado el responsable siempre tendrá el control y se puede convertir en un pequeño tirano. En nuestro caso, uno se encarga del trasporte (aviones, buses, ponerse en contacto con conductores para compartir coche, rutas para hacer autoestop....) ,mientras que el otro se encarga del alojamiento (ponerse en contacto con los anfitriones de CouchSurfing o Airbnb, o encontrar un hostal barato con cocina). Y con respecto a qué hacer, eso lo decidimos entre los dos y muchas veces sobre la marcha.

4 Palabras secretas


La confianza es básica en todo momento. Por ello si alguno de los dos no está a gusto en una situación o con una persona, el otro no lo tiene que cuestionar ese feeling o sensación, simplemente aceptarlo e irse. Muchas veces una corazonada te puede salvar de una mala experiencia.

5 No culpar siempre al otro


Es siempre más fácil culpara al otro que admitir sus errores. La mejor medicina para mí fue la de viajar sola, esto fue antes de conocerle, pues cuando uno viaja sin compañía se da cuenta de que quien te saca de quicio es tu propio ser. Eso no significa que el otro siempre tenga razón, pero te aconsejo de pensar y respirar antes de culpar al otro.

6 Zapatos cómodos y equipaje ligero


Los píes doloridos o la espalda sobrecargada hacen que uno se vuelva un cascarrabias. Estar mona en en las fotos con los botines nuevos, no vale la pena, si después de dos horas caminando el dolor de píes no te permite disfrutar la fantástica ciudad en la que estás. Yo sólo viajo en deportivas negras, que más o menos puedo combinar con todo.

Lleva sólo loimprescindible en tu mochila, si eres mochilero habrás aprendido esta lección con la práctica. Aunque tengas dónde quedarte siempre tendrás que caminar con tu macuto, y en cuanto la espalda se resiente el mal humor brota y se trasforma en peleas de pareja. No vas a hacer un pase de modelos, vas a viajar, por lo que no necesitas mil recambios de ropa, tampoco necesitas gadget, ni muchos libros, solo lo imprescindible. Lo mismo se aplica al bolso de mano, después de cuatro horas empieza a pesar y tu espalda también tiene que disfrutar de las vacaciones.

7 Estar dispuesto a compartir siempre


Compartir tiene sus lados buenos, puedes probar el doble de comida y sus malos, como por ejemplo que tu pareja nunca se acuerde de llevar su pasta de dientes, una toalla o tela para la playa, su cargador... La única solución es aceptarlo, es parte de viajar en pareja.

8 Juegos y pasa tiempos


En un viaje puede haber muchas horas muertas, en medios de transporte, esperando la comida, y además sin conexión a Internet. Los juegos de mesa son una buena opción para no aburrirse, nosotros siempre llevamos una baraja de cartas, un pequeño ajedrez magnético y alguna app con juegos de multijugador en nuestras travesías, además un una buena manera de pasar el tiempo con nuevos amigos, en hostales.



9 Aficiones comunes


Mi marido es un gran fanático de la lectura y yo de la fotografía, en ocasiones nos sumergimos tanto en nuestros hobbys que no nos damos cuenta que el otro se aburre. Una buena manera de evitar esto es la de asegurarse de que el otro tenga algo con lo que entretenerse. Por ejemplo, siempre le pregunto a mi marido si va a llevar material de lectura a nuestra excursión diaria, y si él lleva, yo meto en mi bolso un e-book y un blog de notas para escribir. Y con respecto a mi adición fotográfica, desde navidades tenemos dos cámaras, una reflex y otra digital, así que siempre llevamos las dos, así si uno se entretiene haciendo fotos el otro puede tomar otras fotos desde otra perspectiva.

10 Selfies diferentes


Y llegó el momento de la foto en pareja, los selfies son una sensación ahora, pero seamos sinceros en un selfie nadie sale bien, la cámara está muy cerca y casi no se ve el paisaje, que es la razón de la foto.
Hay mil maneras de inmortalizar el momento romántico viajando, un buen ejemplo son las increíbles fotos de la serie Follow me (sígueme) de la pareja rusa rusa Murad Osman y Nataly Zakharova en la que se ve como la novia guía de la mano al fotógrafo por todo el mundo. Otra opción es la de fotografiar vuestras manos o píes juntos. Yo estoy un poco obsesionada con los reflejos y las sombras, y siempre nos fotografiamos distorsionados en algún reflejo del mundo.

En la cima del Machu Pichu, Perú


Feliz San Valentín a todas las almas viajeras.

Espero que estos consejos te ayuden a preservar vuestro amor. ¿Y tú cómo viajas en pareja sin romper en el intento?


En un Tuc Tuc de Guatemala 

En el reflejo de un pomo de París, Francía

Esperando el metro en Medellín,Colombia 

En el museo de Fine Arts de Boston, Estados Unidos

En Madrid, España

En Nueva York, Estados Unidos

En el metro de Berlin, Alemania

En el puerto de Marsella, Francía