Crítica Contra-estadounidense en Nicaragua

Un cuadro vale más que mil palabras



En la Casa de la Cultura de León, Nicaragua, me topé con este cuadro. Me llamó la atención lo bien que resume la historia del país. En la pintura se puede observar al ex presidente estadounidense Ronald Reagan, sentado encima de una campesina y a dos bufones recolectando.

Reagan, perfectamente trajeado y con relucientes zapatos, sostiene un rifle. Así el pintor refleja el escándalo Irán-Contra, representado con el arma que Ronald sujeta la venta de armamento al gobierno iraní por parte los Estados Unidos durante la guerra Irán-Irak (1980-88). Pues con esta venta de armas, prohibida por el Senado de los EEUU, el gobierno estadounidense pudo crear y financiar el movimiento armado Contra durante la Revolución Nicaragüense. La función de los Contra era la de atacar al gobierno Sandinista, de orientación socialista, pues Nicaragua fue uno de los campos de lucha de los Estados Unidos contra el comunismo durante la Guerra Fría.

Oprimida bajo el peso del cuadragésimo presidente americano hay una mujer, aunque su cara esta tapada por sombra de Reagan, se puede ver su tristeza, está descalza y su ropa está manchada con la sangre que corre de sus venas abiertas, esto seguramente sea un guiño al libro “Las venas abiertas de América Latina ensayo en el que Eduardo Galeano analiza la historia de latinoamericana desde la colonización hasta la época contemporánea. Claramente ella representa a los campesinos, y por lo tanto al movimiento del Frente Sandinsta de Liberación Nacional (FSLN) un partido de izquierdas, socialdemócrata y nacionalista, que durante la Revolución Nicaragüense (1979-90) derrotó a la dictadura de la familia Somoza y repartió los grandes latifundios entre diversas granjas cooperativas, movimiento que Reagan pretendía asfixiar con los Contras. 

En la parte inferior del cuadro se pueden ver dos pequeños bufones, no se sabe si están recolectando el cacao o la sangre de la campesina, pues uno tiene un cubo y el otro un cuchillo. Estos representan a los multimillonarios miembros de la familia Somoza, ya que antes del golpe de estado del FSLN ellos eran los propietarios de la gran mayoría los cultivos de Nicaragüa.

Por desgracia este cuadro sigue representando la opresión en la que viven los países subdesarrollados frente a las grandes potencias mundiales. En el caso de Nicaragua, la Corte Internacional de Justicia dictaminó a favor del país centroamericano en 1986, cuando este acusó a los Estados Unidos de haber apoyado a la oposición armada, dando a los Contras más de 300 millones de dólares y de haber minado los puertos del Nicaragua. Pero EE. UU. se negó a respetar la decisión de la Corte, ya que afirmó que esta no tenía jurisdicción sobre el caso. En 1992, el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro retiró El Caso Nicaragua contra Estado Unidos de la Corte y así perdonó la deuda de 17.000 millones de dólares del gobierno de los Estados Unidos.